La primera noticia de la “Marcha del orgullo gay” la tuve en el 2003 o 2002 (no recuerdo bien) porque me tocó andar por el centro y se me ocurrió (aunque no me gusta porque me parece fea) meterme en la catedral a rezar unos minutos.
Ya antes de entrar había un ambiente de jolgorio en la plaza, bastante colorido y ruidoso. Está bien, qué se yo, linda marcha, hacela vos, yo rezo. No me jodas, no te jodo.
El tema es que de pronto cerraron las puertas (un poco abruptamente) y escuché a lo lejos un barullo que no parecía precisamente de algarabía fiestera.
La reclusión involuntaria habrá durado una media hora, hasta que un señor nos hizo salir, a mí y a unos pocos orantes, por la puerta lateral que da sobre San Martín. Así que, fiel a mi política de “huyamos para el otro lado”, sencillamente, me fui.
Al otro día volví al centro por otros motivos, y de puro curioso (volviendo a la escena del crimen, vamos), me di una vuelta para ver señales o signos de lo que no había podido ver en vivo y en directo. Bueno, lo esperable: unas cuantas pintadas anti-Iglesia, algunas más procaces que otras.
La reacción de los medios fue un poco dispar, pero todos coincidían en que hubieron incidentes (verdad) con un grupo de ultracatólicos que defendía la catedral (mentira: no hace falta ser ultra católico para defender un monumento nacional, por ejemplo).
Desde entonces, la dinámica ha sido más o menos la misma tanto para la marcha del orgullo gay como para actos de agrupaciones feministas. No importa si se hacen en Burzaco, el objetivo simbólico es escrachar la catedral en Plaza de Mayo. Curioso, cuando dentro del movimiento gay y feminista se mueven muchos de los grandes popes del “respeto” y la “tolerancia”.
Después, con el tiempo, y vía algunos conocidos gays (aclaro que no tengo “amigos” gay, ni siento simpatía por ninguno de ellos por el hecho de ser gays. La gente me despierta simpatía cuando me despierta simpatía, no cuando es tal o cual cosa), me enteré que dentro del movimiento hay internas (como en todas partes), y que algunos violentos aprovechan la marcha para sus fines … en fin … violentos, obvio.
Lo que no entiendo es lo que cuenta el padre Fabián. O sea, lo entiendo: entiendo el gusto de ACI prensa por los golpes de efecto; entiendo que los católicos no le simpaticemos a las feministas; entiendo que hace ya varios años los católicos somos los malos de varias películas; hasta entiendo que algunos medios sean tendenciosos al hablar de la Iglesia; entiendo que dentro del feminismo haya mucha hipocresía y una buena cuota de resentimiento, por no hablar de una tendencia enfermiza a la autovictimización. Lo que no entiendo es que hechos así sólo los encuentre uno en Youtube, y casi de casualidad.
Y no me digan que los pibes esos que se ven aguantando insultos y escupidas son ultraconservadores católicos, porque aunque lo fuesen, no creo que merezcan el trato que tuvieron, y más viniendo de las abanderadas de la libertad, la tolerancia, y el respeto a la diferencia.
Aquí ya nisiquiera hay lucha de ideas, confrontación de criterios; lucha revolucionaria; o liberación de algo. Aquí hay lisa y llanamente resentimiento, odio, locura, fanatismo; y definitivamente no creo que estas chicas le estén haciendo un favor a su género.
Pasó aquí, en Argentina, y no lo vi en ningún medio.
Si alguno sabe de alguno, por favor, que me desasne.

Septiembre 21st, 2008 - 22:58
Está bien, qué se yo, linda marcha, hacela vos, yo rezo. No me jodas, no te jodo.
El tema Milkus es que no todos piensan así. Ni dentro del movimiento gay ni de la religión católica. A las feministas no las voy a defender yo (a mi las mujeres me gustan mujeres), pero tampoco hablaría de una persecusión anticatolica ni de una guerra santa antifeminista, sino de los extremos de ambas riveras atacando a la gente modesta de la otra rivera, a quienes simplemente toma una opinion política de genero o una fe religiosa, es decir a quienes dicen
Está bien, qué se yo, linda marcha, hacela vos, yo rezo. No me jodas, no te jodo.
Saludos
Septiembre 22nd, 2008 - 17:14
Estimadísimo Severian:
Mi idea tampoco es prenderme en teorías conspirativas anti-Iglesia (por más que existan).
El post no apunta principalmente a resaltar lo primitivo de ciertas acciones del colectivo feminista; ni la radical hipocresía del mismo. Hay gente incluso no-creyente más sagaz que yo para esas cosas, y además las imágenes hablan por sí mismas.
El tema es que, si hubiese ocurrido frente a una sinagoga, los medios clamarían justicia ante el antisemitismo que “solapadamente” sobrevive en la Argentina; si hubiese ocurrido frente a la sede de la CHA, el INADI se rasgaría las vestiduras ante semejante acto de discriminación y barbarie, y la ola mediática sobre el tema sería un tsunami.
Pero como se trata de una iglesia católica, y para como del interior, no merece la menor cobertura.
Miento: encontré dos coberturas. Una de las/os organizadoras/es en donde obvian los hechos de manera vergonzosa (http://www.anred.org/article.php3?id_article=2655); y la otra de un diario digital neuquino, que analiza la noticia con un matiz interesante (http://www.diariamenteneuquen.com/index.php?action=noticia&id=1448).
El resto …… mutis. No deja de ser curioso. pero, como ya escribí, por ahí hay alguien que me desasne y me corrija, y me muestre otros medios en donde sí se mencionó el tema.
Septiembre 23rd, 2008 - 21:29
Un favor a su sexo, Milko, a su sexo, ¿cómo que ya hablás de género?
Septiembre 24th, 2008 - 5:38
Juan, Estimado:
El género ha sido, primeramente, una categoría morfológica del lenguaje, y sirve para describir el “sexo” del substantivo.
Que después las ladys feministas hayan hecho paparruchadas con el tema, es problema de ellas.
No dejemos que nos saquen el lenguaje, please.
Septiembre 25th, 2008 - 23:02
Mirá vos, yo estaba suscrito a la dirección de blogger. Un gusto volver por acá.
A mí también me desespera que la prensa de vuelta las cosas o que mire para otro lado, muchas veces más cobarde que maliciosamente. Pasa también con el aborto ¿vieron que cuando se habla de aborto en los medios se habla de “tema polémico” o de “discusión pendiente”? Yo estoy seguro (con seguridad de presentimiento, no de dato científico) de que la mayoría de la gente está en contra del aborto, al menos del aborto en general. Pero no lo dicen, no quieren estar en la vereda “fundamentalista”. Claro que a la vez hay presiones reales de grupos de interés, pero ese es otro tema.
Por último, es repugnante la actitud de los católicos que tratan de talibanes a los que defienden las iglesias, como si no tuviéramos derecho a defender nuestras iglesias o, más aun, las iglesias de Cristo, que está ahí adentro en cuerpo, alma y divinidad. Me tocó estar alguna vez y fui con los prejuicios de encontrarme con tipos de armadura y yelmo, pero me llevé la sorpresa de lo pacífica que resultó la defensa, en donde participaron católicos de todo color e incluso muchos “no practicantes” indignados por la barbaridad. Mi papá, que es algo así como agnóstico, estuvo a punto de ir.
Después, algunos curitas y en alguna radio católica (cordobesa, para completar) se lamentaban por la actitud de los ultramontanos que no saben dialogar.
¡Ay, Dios!
Septiembre 27th, 2008 - 23:01
He visto dos veces este indignante material informativo y no puedo dejar de estremecerme. ¡Cuanto odio y fanatismo! los chicos, valientes, soportando la basura que se les dejaba caer en forma de escupos e insultos y también el amedrentamiento al “prontuariarlos” como católicos al tomarles fotos uno por uno en forma ostensiblemente agresiva.
Y sucede en Argentina…. de raigambre cristiana
Saludos