Zona de Insomnio

El post podría tratar en tono autovictimizante, de las aventuras y desventuras que uno vive como padre para llevar una familia adelante; y lo que es más duro, tratar de que esa familia no sólo coma, sino además sea feliz.

Pero como la cantidad y variedad de colegas en la paternidad que conozco, me invita a cordialmente a ser humilde y realista (cualquier padre puede, sin esfuerzo, igualar o superar mi anecdotario de sacrificios), me pareció que una de las cosas más originales que tiene nuestos hijos, es la de hacernos inmensamente felices con nimiedades.

Cosas que me dan vuelta el corazón de alegría:

- Cuando Nacho gritando “Papáaaaaa” y Sele agitando los brazos, me reciben al llegar a casa.

- Cuando Nacho me ve decaido y se acerca para hacer una mueca de sonrisa y “ordenarme”: Papá, sonreí!.

- Cuando Sele se da cuenta que me acerco a ella y me sonríe, pero mirándome de reojo con la más cómplice de las miradas.

- Cuando estando en Federación, esta Semana Santa, con unos días estupendos, Nacho me dijo: “Papá, estoy mucho feliz”

- Cuando me sale mal intentar sobornar a Sele dándole algún juguete cuando tengo que quitarle algo, y ella, dando precoz muestra que sabe lo que quiere, me mira y me grita enojada.

- Cuando Nacho se levanta muy temprano, apenas una hora después que yo, y en vez de empezar a jugar o a pedir cosas, se sienta callado en el sillón, al lado mío mientras rezo o leo, sólo a estar conmigo.

- Cuando me toca dormir a Sele, y para dormir, se abraza a mi brazo como un koala.

La lista podría seguir, pero no es tanto la cantidad, sino el hecho de que estos hechos “irrelevantes”, alcanzan por demás a llenarme de paz y alegría en esos momentos.

Semana Santa

Abril 9th, 2009

Estaba pensando en còmo la vida sigue su curso, aunque uno estè viviendo un tiempo sagrado como la Pascua, y en como lo sagrado sigue ocurriendo aunque la vida pareciera a veces estar marcada por una monotoneidad invencible.

Lo cotidiano sigue ocurriendo; seguimos viviendo cada dìa entre actos mil veces repetidos, algunos necesarios, otros contingentes. Las etapas de la vida de todo ser humano siguen siendo màs o menos similares, por màs que nos esforcemos en transgredir la rutina, a fuerza de heroismo, o a fuerza de falsa originalidad.

A veces uno siente esa rutina como ahogo, con una autèntica claustrofobia, porque aparentemente nuestra vida simula estar condenada a una repeticiòn incesante e inevitable de cosas y situaciones que, ni atrapan nuestra atenciòn, ni nos generan asombro.

Pero se me ocurre que esa rutina, esa aparente chatura, puede ser un marco, una contenciòn, una base segura sobre la que uno puede descansar para dejar ciertas cuestiones en manos de la inercia, y por què no, crear en nuestro espìritu un espacio medianamente libre para descubrir que en lo comùn se halla muchas veces lo asombroso, o lo sagrado.

Por què no? A mì me sigue pareciendo, no sòlo asombroso, sino ademàs milagroso, que en medio de una propaganda recurrente en favor de la irresponsabilidad y del “viva la pepa”, aùn haya personas que apuesten de modo sincero y decidido por un amor “eterno” y jugado.

Tambièn me sigue pareciendo providencial que mientras la vida humana vale cada vez menos para muchas de nuestras instituciones y discursos, muchos opten por la paternidad/maternidad de modo cada vez màs consciente y responsable.

Y por què no? -me repito- si al fin y al cabo nosotros seguimos quemando nuestra vida en una gran hoguera de miseria y mediocridad, y Dios sigue haciendo un sacrificio eternamente vàlido y costoso, en una muy tozuda apuesta por sus creaturas.

Hoy, aquì, en Federaciòn, con esta hermosa luna llena sobre el lago, despuès de celebrar la instituciòn de Su Presencia permanente y palpable entre nosotros, y junto a mis seres màs queridos, me sigo negando a ver esta cùmulo de rutinas como una condena absurda; cuando siento que los cimientos de mi pequeña vida y mi existencia, siguen arraigados en un fundamento tan definitivo como el Amor que nos convoca.

Una Muy Feliz y Santa Pascua de Resurrecciòn

Delito

Marzo 27th, 2009

Creo que hoy, por primera vez, Nacho me supo discriminar, de modo claro y distinto, que hay “nene” y “nena”.

¿Se me vendrá el INADI encima a entablarme un juicio por “apología de la discriminación de género”?

:P

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